Ganbara

Menchu Gal. Vivir pintando, pintar viviendo

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MENCHU GAL ORENDAIN

(Irun, 1919-2008)

Este año se celebra el centenario del nacimiento de esta extraordinaria pintora guipuzcoana. El paisaje y, en menor medida, el retrato y los bodegones son los géneros que le dieron fama y en los que desarrolló su personal atracción por el color.
Entre los numerosos premios obtenidos destacan en 1959 el Premio Nacional de Pintura, concedido por primera vez a una mujer, en 2005 la Medalla de Oro de la Diputación Foral de Gipuzkoa, en 2006 el premio Manuel Lekuona que concede Eusko Ikaskuntza y la Medalla de Oro del Ayuntamiento de Irún.
“Discípula de Amédée Ozenfant, Daniel Vázquez Díaz, y Benjamín Palencia, adscrita a la Escuela de Vallecas y con múltiples conexiones con el País Vasco como Aurelio Arteta y Montes Iturrioz, Menchu Gal pintaba como respiraba, de manera profunda, lúcida, rápida. Influenciada por el cubismo y el expresionismo fauvista, pintora de paisajes de Navarra, País Vasco, y Castilla, Menchu es la emoción y la alegría del color, y junto a María Blanchard, Carmen Laffont, y Maruja Mallo, una de las pintoras mas significativas del siglo XX” (Edorta Kortadi).

”Ella continuó ahondando en los valores modernos de la escuela de París, sin renunciar a las conquistas formales del fauvismo, el cubismo, la abstracción, y un cierto surrealismo” (Francisco Calvo Serraller).

”Menchu Gal aportó la frescura del verde a la escuela de Madrid, y el azul del mar de la cornisa Cantábrica” (Benjamín Palencia).

“Menchu Gal dudó del valor de su obra hasta el último momento de su vida” (Edorta Kortadi).

EXPOSICIÓN
Ganbara, 3ª planta
2019/07/17 – 2019/09/28
De martes a sábado
11:00-14:00 / 16:00-20:00

 

 

 

Maider López

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Simon Arrieta
1915-1969

 

SANTOS BREGAÑA. Disparaître

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120 palabras para resumir a Santos, ya vamos seis y no hemos dicho nada. Igual esta última palabra es la que mejor resume su obra: nada. Aquí, en las siguientes páginas, eso es lo que usted verá: nada. Por eso desaparece o por eso practica el disparate de desaparecer, para hacerse más visible en el hueco que deja su nada. La bella nada si derrochamos en un adjetivo -ya van 70 palabras, aquí la 77 y eso le gustará, que una palabra sea un número bello como su nada-. Vamos sumando texto y ahora toca definir antes de terminar: desaparecer es estar dos veces y eso es lo que Santos practica con todas estas obras-perplejidades concebidas en  su taller. Perdón, toca tachar, porque nos hemos pasado del límite que pidieron, las 120 palabras para un prólogo, pero de eso se trata también, de desobedecer y de hacer desaparecer las palabras para que, armadas de su paradoja, estén más presentes al no estar, como sus obras. Esto que usted lee ya no está. Estuvo, pero desapareció tras una raya que permite todavía leer con más intriga: paradoja, hemos dicho. Santos funciona sin saberlo como el protagonista de Silvestre Paradox, obra que desconozco, pero sé que él la practica. Todo es giro, todo es volteo… ahora que en lo tachado podemos extendernos libres, diremos: todo es invertir, todo es rotar. Un restaurante tiene el mar en el cielo, otro las grandes rocas del rompeolas sobre nuestras cabezas. La bandeja no envuelve sino eleva, la propia lata encierra su abrelatas. ¿Por qué nada está en su sitio en el santismo ilustrado? A veces su giro parece mínimo: que un cristo de ataúd quede convertido en perchero de ropa (primero de los giros) y lo coloque mirando a la pared como un reo castigado (segundo de los giros)… he ahí un todo: esconder la mirada del cristo de la nuestra. En ese gesto aparentemente mínimo están todos los libros que Santos ha leído y todos los paseos que Santos ha dado y todos los paisajes que Santos ha respirado. 347 palabras, 228 tachadas. Sigamos tranquilos porque nadie está realmente aquí, nadie nos ve. Se está bien en lo que desaparece. Como sentados en la paz de una tarde antigua. Y hablábamos del giro, de dar la vuelta a las cosas. Josep Pla lo admiraba en la ironía del perro que deja bocarriba a la tortuga para verla en su imposible… mucho antes, el gran Nadar retrataba a su sociedad de frente excepto a una bella dama de la que solo nos muestra su nuca desnuda… está claro: no hay arte más allá del reverso y en estas perplejidades del atelier Laia nunca vemos los ojos de las cosas. Por eso sentimos con mayor fuego su mirada. Mirada, ésa ha sido la palabra 464. ¿Hasta cuántas más llegaremos? ¿Cuál será la 578? ¿Terminaremos antes de la 999? De momento para que no se queden fuera de nuestra trinchera de niebla, consignaremos unas cuantas muy presentes en estas obras: la palabra ligereza (508), junto a la palabra hechizo (514). Las palabras gemelas: anáfora (519) y anábasis (522). Y salvaremos sobre todo la palabra glissade (530), la única que merece deslizarse en cursiva, y deslizarse en la lengua de Voltaire, como se desliza el monopatín de Santos con sus ruedas de letras talladas para escribir versos efímeros sobre el asfalto al atravesar los charcos de una ciudad lejana. ¿Lo ven? Otra vez, lo efímero sobre el asfalto. No salimos del giro y entramos en la paradoja, siempre por la puerta del hechizo. Pero sssssshhh, no conviene contarlo todo, dejemos hueco al silencio, ese otro rey de la desaparición. Tratemos de dejar esta introducción en la palabra 777, ya que antes citábamos a su hija menor la 77. Vamos por la 636, nos quedan 141. Suficientes para dejar aquí también consignadas la magia y el espacio. Casi todo en Santos es eso: creación de lugares para estar. Borobila, Entomhotel… son otros dos giros magistrales. Uno para que nuestros muertos regresen y habiten en nosotros a través de las manzanas. Y el segundo para que sus bien amados insectos (ese Silvestre que siempre acompaña al Paradox) tengan techo caliente y sábanas de fino… pero cuidado, entramos ya en la línea 710 y debemos caminar con tiento y no malgastar voz para dejar toda la sonoridad en nuestra última palabra, la única que merece la soledad de cerrar este prólogo que desaparece, la palabra que Santos captura con sus telarañas y que funciona como título que concluye, como todo lo girado en este libro que usted leerá gustosamente sin saber situar claramente su horizonte.

 

 

NADA

 

Oskar Alegria

 

 

 

 

DANIEL TXOPITEA. La espectadora de los tiempos

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“La gente olvidará lo que has dicho, olvidará lo que 
hiciste, pero nunca olvidará cómo les hiciste sentir. “

Maya Angelou

 Han pasado dos décadas desde que te fuiste y no he olvidado por un momento tu presencia. Cuando miro tus cuadros es como asomarme a una ventana abierta donde corre una brisa que desciende. Parece como si nos vieras desde el otro lado del lienzo al acercarnos. Desde el cristal de aquel escaparate, de niño, contemplabas un retrato de Amadeo Modigliani y, así, surgieron tus ganas de pintar tu primera obra de arte. 
Modigliani afirmaba «Lo que busco no es la realidad ni la irrealidad, sino lo inconsciente, el misterio de lo instintivo en la raza humana». Y, ¿Qué acciona más, acaso, al instinto que la intuición, que la habilidad motriz de la mujer, la psique autárquica del hombre en el constructo psicosocial? Dar mayor importancia a otros roles ha influenciado en el imaginario colectivo traspasando las fronteras geográficas a través de los siglos, afianzándose cada día con más fuerza en el pensar y sentir de la raza humana. 
Tus amigos y amigas te recuerdan como: a un hombre de su tiempo y, por tanto, un artista del futuro [1]. Un recolector de sueños [2]. Una persona auténtica, carismática, entera, con muy pocas fisuras y, desde luego, todas hacia dentro. Lleno de humanidad hasta el límite [3]. Tu despedida fue como el final emotivo de una película sincera en la que los amigos se reúnen en memoria del amigo ausente, no para llorar al desaparecido, sino para celebrar haberte conocido, para seguir compartiendo buenos momentos en homenaje a tu nombre [4].


Esta exposición es mi aportación a ese homenaje. Mi regalo de vuelta por haberme descubierto desde aquel escaparate de qué trata la vida y cuál es el valor primordial de las "cosas". A ver con un ojo mientras el otro siente; a observar lo que nos rodea desde una perspectiva disidente y a observar la naturaleza desde el interior fractal que conforma
el todo; a indagar en esos territorios donde la emoción obtiene respuestas a menudo opuestas a la razón, y, a que, para crear, primero debes escuchar la esencia que reside en el alma. A ser espectadora de mi tiempo.
El enfoque central de esta muestra interpreta un aspecto englobado de la obra en torno al universo femenino abordado en las diferentes etapas de la trayectoria de Daniel Txopitea. La representación pictórica de la mujer como protagonista en esta selección de cuadros, en su mayoría figurativos, pretende transcender más allá del ideal de belleza y de género como fin estético. 
Paul Klee decía «Destacar sólo lo hermoso me parece como un sistema matemático que sólo se ocupa de los números positivos». 
Por ello, la interpretación del ideal y de la belleza han de distanciarse cautamente de los cánones de subjetivización y preservar el verdadero leitmotiv del arte, con el fin de beneficiar y dar a conocer una realidad social diversa y una realidad específica, mediante la relectura de la figura de la mujer en el retrato de la sociedad y su representación en el arte. 

 

Ainize Txopitea

[1]Antxón Sarasqueta. Prólogo del catálogo exposición de Daniel Txopitea. Zarautz, 1999.
[2] Carlos Catalán. Prólogo Catálogo exposición El recolector de sueños. Centro Cultural Montehermoso. Vitoria-Gazteiz, 2000.
[3] Alvaro Bermejo. Rueda de Prensa presentación del libro Zarautz con toda el alma, 1997.
[4] Ricardo Aldarondo. El Diario Vasco, 1997.

EXPOSICIÓN
Ganbara, 3ª planta
2019/03/13 – 2019/04/27
De martes a sábado
11:00-14:00 / 16:00-20:00

Festivos y 20 de abril, cerrado

 

 

 

Presentación

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Espacio multiuso en el que podéis encontrar exposiciones fundamentalmente temáticas de interés y actualidad cultural. También podéis disfrutar de diferentes actos, como por ejemplo, foros de debate, recitales y demás actos literarios que tienen que ver con el tema expositivo del momento.

Horario sala Ganbara
De martes a sábado
11:00 - 14:00 y 16:00 – 20:00

Domingos y festivos cerrado

Tfn: 943.112757

Horario oficinas
De lunes a viernes
8:30 – 15:00
Tfn: 943.112893

 
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