Hace 200 años en Gipuzkoa

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1793: Entre la subversión y la revolución. La situación geográfica de Gipuzkoa y su calidad de Provincia Exenta, es decir, libre de aduanas, posibilitó que la propaganda subversiva se introdujera en ella sin demasiadas dificultades.

A pesar de que existían comisariados de la Inquisición en las principales villas y ciudades de la Provincia, la ausencia de aduanas en la frontera con Francia permitió que las obras de los autores prohibidos y los panfletos revolucionarios circulasen por toda Gipuzkoa con relativa facilidad.

Esta situación generó en algunos núcleos de la población de Gipuzkoa y, sobre todo, en Donostia, un clima de opinión favorable a la Revolución Francesa y ésta fue la causa de que, después de repeler el ataque del ejército enviado por el monarca español para vengar la muerte de Luis XVI, las tropas de la Convención francesa contraatacaran y se infiltraran en Gipuzkoa sin encontrar resistencia.

En Rentería, Tolosa, Bergara, y, sobre todo, San Sebastián existían minorías progresistas que, al estallar la Revolución Francesa se mostraron partidarios de adherirse a ella. Personajes progresistas que desean dejar de ser súbditos de una monarquía absoluta para convertirse en ciudadanos de una República que prometió Paz a los Pueblos y Guerra a los Tiranos. Una parte de los habitantes de la provincia y especialmente los de San Sebastián, con su alcalde Michelena a la cabeza, recordando que la unión de este territorio histórico con Castilla era un hecho revocable, separándose de la monarquía española, se adhirieron a la Revolución Francesa.

Durante un año, Gipuzkoa se convirtió en un pequeño estado dependiente de la República Jacobina.