Carlos Sanz –Del collage al fotomontaje-

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Si el fotocollage se corresponde en su personalidad con el perfil del pintor, en el fotomontaje es apreciable lo que Carlos Sanz tenía, que era muchísimo, de hombre culto, conocedor de la literatura, el teatro, el cine, la música. A través de la imagen se expresaba el observador del ser humano en situaciones descolocadas que también fue como narrador incipiente. Qué mejor que el fotomontaje para lograr una acumulación de observaciones que como resultado brinde el sinsentido. El humor, no siempre negro, viene a reequilibrar el peso de la acidez que la atenta mirada sobre el mundo arroja. Hombre moderno, en el humor encontró el corrector adecuado a una excesiva categorización del pensamiento.

Maya Aguiriano