Javier Usabiaga. Sobre vivir, sobre papel

Imprimir

Se podría decir que  Javier Usabiaga (Donostia-San Sebastian 1935) ha vivido respirando arte desde siempre. También ha pintado desde niño.
Muchos conocían su afición pero han sido pocos los que durante todos estos años han podido contemplar y disfrutar con alguna de sus obras.
Más de 60 obras, acuarelas y ceras ocupan y convierten la Ganbara estos días en un cajón- contenedor. Telas de araña, laberintos, luchas.... tal y como dice su autor, “Biziaren gainean, paperaren gainean.Sobre vivir, sobre papel” es el “orden del caos”. Guardián y vigilante de todas las obras en la Ganbara, un autorretrato del artista.
Le han interesado las bellas artes, especialmente la pintura, desde que siendo muy niño su padre le llevó a ver una exposición del pintor Jesús Basiano. Le gustó muchísimo. Pasado el tiempo, siguió gustándole, pero aquel primer deslumbramiento se fue debilitando. Vinieron otras muchas exposiciones.
Dibuja desde niño (¡ah! la clara y espaciosa sala de dibujo del antiguo Instituto Peñaflorida) y pinta desde hace muchos años, En su juventud ganó algunos premios en certámenes de pintura, lo que le llevó a la ansiosa necesidad de obtenerlos, hasta que se dio cuenta de que no era el camino. Ilustró algunos libros y realizó trabajos de artes gráficas, alimenticios y, con frecuencia, divertidos.
Después de un periodo de intensa actividad cultural – y política – de la Asociación Artística de Guipúzcoa, trabajó afanosamente bajo la presidencia de Antonio Valverde (Ayalde) y en colaboración con sus ya entonces amigos, Laura Esteve y Jesús Ulacia, para centrarla en su primitiva finalidad de aprendizaje y práctica del dibujo, del grabado, de la pintura. Amistad con Ascensio Martiarena, quien, ya mayor, dirigía las reuniones de trabajo en las últimas horas de la tarde. Amistad también con muchos artistas y escritores.
Tenía la Asociación, además de ruidoso y necesario ascensor, antesala y amplio estudio en la Plaza de la Trinidad, en dependencias del Museo de San Telmo, frío en invierno, caldeado por el disfrute de la actividad, el esfuerzo, la compañía.
Paradójicamente, su actividad profesional se desarrolló en el ámbito de la economía y de las finanzas, desempeñando la gestión de riesgos de una entidad bancaria local, actividad que sobre todo por su relación con muchas empresas le parecía comprometida, compleja, interesante, no exenta de sobresaltos, que le pegaba a la realidad, al tiempo que la pintura, como contrapunto, le llevaba a la ensoñación.
Durante años se ocupó de realizar los calendarios de la entidad, de gran difusión, dedicados a conocidos pintores, en conjunción con cuidados textos literarios, semblanzas de los artistas. Periódicamente aquellas hojas del tiempo pasado, recobraban vida y permitían configurar bellos libros. Continuaba así la tarea iniciada por Julio Franco, excelente dibujante y litógrafo, que también fue empleado del banco.
En colaboración con otras personas conocedoras del arte, con carácter independiente, se ocupó durante un tiempo de orientar y actualizar el patrimonio de pintura y escultura de la Diputación Foral de Gipuzkoa, bajo el impulso de Imanol Murua, Diputado General, adquisiciones un tanto paralizadas acaso desde un olvidado retrato ecuestre.
Ha tomado parte en calidad de jurado en diversos certámenes de artes plásticas, intervenido en charlas, mesas redondas y, esporádicamente, escrito artículos sobre pintores.
No suele participar en exposiciones. En fecha no lejana - ¡el tiempo vuela! – aceptando la invitación de Alfredo Bikondoa, mostró algunos cuadros en el ambiente acogedor, grato, de la Casa del Este.
Hoy se siente honrado y complacido de presentar parte de su trabajo en un espacio sobre el que gravita el aliento y la creatividad de muchos artistas y entrañables amigos que le precedieron.
Considera que la manera de aprender es ver, sentir, estudiar, pensar, experimentar, trabajar siempre, acertar a veces, equivocarse otras. Aunque hablar hoy de la sacralidad del arte es, cuando menos, una desmesura, afirma que su práctica puede dar sostén e iluminar la vida de una persona y a veces, tal vez, la de otras personas.Nada comercial en su trabajo. Lo que le apasiona es enfrentarse con el espacio en blanco para tratar de llenarlo con una página de vida.
Desea, sobre todo, seguir trabajando.

Horario de la exposición:

De martes a sábado

Adjuntos:
ArchivoDescripciónTamaño
Descargar este adjunto (UsabiagaKatalogoa.pdf)Javier Usabiaga. Biziaren gainean, paperaren gaineanKatalogoaJavier Usabiaga. Biziaren gainean, paperaren gaineanKatalogoa13000 Kb