Gure Artea 2000

Imprimir

10/10/2000 - 22/11/2000


Artistas: Javier Alkain, Ixone Arregi, Bene Bergado, Iñigo Cabo, Naia del Castillo, Jon Mikel Euba, Iñaki Larrimbe, Maider Lóez, Marien Martínez, Juan Carlos Meana, Marina Mendieta, Asier Mendizabal, Juan Mendizábal, Begoña Montalbán, Fermín Moreno, Manu Muniategiandikoetxea, Itziar Okariz, Julio Pardo, Juan Pérez Agirregoikoa, Txuspo Poyo, Sergio Prego, Iñigo Royo, Roberto Ruiz Ortega, Pilar Soberón, Eduarado Sourrouille
Textos: Mª Carmen Garmendia, Alicia Fernández


GURE ARTEA 2000.

Una vez más nos encontramos con una nueva edición de los premios Gure Artea. Este año se celebra la décimo sexta. A lo largo de las sucesivas ediciones, Gure Artea se ha consolidado como certamen y constituye una cita imprescindible para analizar las propuestas más interesantes y los talentos emergentes de la actual panorámica artística del País Vasco. Desde su creación, en 1982, este concurso ha sufrido diversas transformaciones y modificaciones hasta llegar a su formato actual. La periodicidad bianual, la concesión de tres premios iguales y la desaparición de las modalidades artísticas son algunos de los cambios efectuados en 1996 y que dan testimonio de la preocupación y del interés por parte de la organización de evolucionar dotando calidad y prestigio al concurso.

La respuesta de los artistas ha sido siempre positiva constatándose, desde el inicio del certamen, un alto índice de participación. Este factor indica el interés de los artistas por los premios que, a la vez que permiten el reconocimiento de sus trabajos, constituyen un apoyo en el avance de su profesión artística y en la difusión de su obra. De los 213 candidatos que se presentaron a la última convocatoria, veinticinco fueron seleccionados para participar en Gure Artea 2000. Son artistas que pese a su juventud poseen currículums cargados de experiencia y de trabajo. En su mayoría, poseen una sólida formación académica, que para algunos se completa con estancias y trabajos en el extranjero.

Muchas exposiciones colectivas, la gran mayoría, reúnen un cierto número de artistas en torno a un tema o a una idea o siguiendo un hilo conductor que va tejiendo la trama que definirá el conjunto resultante. Este tipo de muestras exige la selección de sus componentes y de sus contenidos en base a una serie de criterios. Este no es el caso de Gure Artea 2000 y tampoco lo ha sido en las anteriores ediciones. Como explica Alicia Fernández en el texto del catálogo, Gure Artea 2000 es una exposición colectiva que reúne obras muy diferentes, que no tiene un sentido unitario ni globalizador, sino que por el contrario predominan las propuestas individuales de cada artista frente a las tendencias de carácter colectivo. Esta muestra propone muchos caminos, muchas direcciones y salidas que los artistas han tomado para llevar a cabo sus recorridos y que enriquecen la visión del panorama artístico del País Vasco.

Gure Artea 2000 se caracteriza por la variedad y la diversidad de lenguajes artísticos y de métodos de trabajo. Constituye un ejemplo de la situación actual creativa en el País Vasco. Se trata del arte contemporáneo que están produciendo nuestros artistas. Un arte heterogéneo y plural en los conceptos, en las metodologías y en los resultados, en el que tienen cabida todo tipo de propuestas. Mientras que unos artistas optan por la utilización de medios clásicos de producción, como pueden ser las pinturas de Javier Alkain, Maider López, Marien Martínez, Marina Mendieta, Juan Mendizábal, Manu Muniategiandikoetxea, Julio Pardo, Juan Agirregoikoa y Roberto Ruiz, o las fotografías de Bene Bergado, Iñaki Larrimbe, Txuspo Poyo, Iñigo Royo y Eduardo Sourrouille; otros prefieren expresarse con tecnologías y procedimientos más nuevos como el vídeo de Sergio Prego o las imágenes de ordenador de Ixone Arregi y Pilar Soberón; también hay los que multiplican los soportes y presentan obras con varios procedimientos, como las instalaciones de Naia del Castillo, Juan Carlos Meana y Begoña Montalbán o las vídeo-instalaciones de Iñigo Cabo, Jon Mikel Euba, Asier Mendizábal, Fermín Moreno e Itziar Okariz.

Una visión del conjunto de la exposición hace pensar en los dos factores que el crítico de arte Kevin Power señala como “ los dos ejes más claros de este fin de siglo, por un lado, las contribuciones del arte conceptual (...); y por otro, el collage como procedimiento, con todas sus connotaciones: ensamblaje, montaje, hibridación, contigüidad, fragmentación, apropiación, citación, etc. ” La combinación de estos dos factores, presente en muchas de las obras de esta exposición, da lugar a proyectos, propuestas y metodologías singulares que, a la vez que aúnan, citan, interrogan, completan, renuevan o interpretan conceptos tratados y desarrollados por otros artistas o creadores, proponen y desarrollan ideas propias y personales. Lo interesante de estos artistas es que no se quedan en la anécdota sino que, en la búsqueda de sus intereses, cuestionan y analizan los procesos creativos y dotan a sus obras de una impronta personal.

Texto: Mari Fran Machín