Formas del abismo. El cuerpo y su representación extrema en Francia. 1930-1960

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21/10/1994 - 15/1/1995

Comisario: Juan Vicente Aliaga
Artistas: Antonin Artaud, Hans Bellmer, Jacques André Boiffard, Jean Fautrier, Alberto Giacometti, Eli Lotar, André Masson, Henri Michaux, Germaine Richier, Wols

 





La sala de exposiciones de Koldo Mitxelena Kulturunea presenta su sexta exposición. Se trata de un conjunto de obras representativas del arte francés del periodo comprendido entre 1930 y 1960.

Los artistas representados no se encuadran en corrientes y estilos unificados sino que, a través de su obra, afirman su individualidad y son el testimonio de un arte radical, a veces extremo, que tiene por tema la representación del cuerpo.

Introducción

Para comprender las propuestas que nos presentan los artistas de esta exposición es necesario situarse en Francia, en el periodo comprendido entre 1930 y 1960, que corresponde al antes, durante y después de la Segunda Guerra Mundial. Es una etapa confusa y de incertidumbre, marcada por la inestabilidad política, la crisis económica, la llegada del nazismo, la ocupación alemana, la liberación y la reconstrucción.

El espacio asfixiante, el abismo, el aislamiento, la represión, el temor, el horror, el dolor, la muerte, la desesperación, la incomprensión y la violencia son conceptos que definen y describen situaciones a las que estos artistas debieron enfrentarse y que reflejaron a través de sus obras. Todos ellos han traducido la atmósfera de una época en la que el malestar espiritual y las privaciones materiales convivían con la esperanza y el desafío. Este ambiente fue propicio para el surgimiento de nuevas maneras de pensar y para el desarrollo de nuevos discursos artísticos.

Las obras que componen esta exposición constituyen ejemplos de un arte radical, inclasificable en movimientos y tendencias concretas, aunque es obvio encontrar influencias y relaciones con ciertos pensamientos literarios, filosóficos y artísticos. Artaud, Bellmer, Boiffard, Giacometti y Masson se relacionaron en un principio con el surrealismo, pero fueron expulsados con las purgas del Segundo Manifiesto de Breton.

El existencialismo, con las ideas de Jean-Paul Sartre en torno a la angustia, la alienación, lo absurdo, la existencia del ser..., se va a relacionar con la trayectoria artística de Artaud, Fautrier, Giacometti, Michaux y Richier.

Otra relación importante es la establecida con el escritor Georges Bataille, sobre todo en la obra de Boiffard, Lotar y Masson.

Las teorías de Sigmund Freud sobre la ambivalencia de la figura paterna están presentes en la obra de Bellmer.

El tema de esta exposición es la representación del cuerpo. Es un tema clásico, tratado por infinidad de artistas a lo largo de la historia del arte. Precisamente en esta exposición podemos observar otras maneras de representación, que difieren de las formas convencionales de hacerlo hasta ahora. Como dice Juan Vicente Aliaga en el catálogo de la exposición: "parece inevitable hablar de cuerpo extremo y establecer un ligamen con la sexualidad, sobre todo con aquellos aspectos de lo sexual que se alejan de una visión idealizadora y feliz del cuerpo".

No todos los artistas eligen la misma manera de representar el cuerpo. Algunos se centrarán en determinadas partes (cabeza, pies, manos...) presentándolas aisladamente; otros construirán los cuerpos ignorando o invirtiendo algunas de sus partes; los hay que mezclarán elementos humanos con elementos animales y los que presentarán el cuerp de una manera más abstracta, con formas vagas e insinuantes. Todas estas representaciones surgirán como resultado de una serie de experiencias personales en las que se dan cita la violencia, el dolor y el sufrimiento.

Como dice Aliaga, "tal vez el interés mayor de las propuestas citadas resida en abogar por un cuerpo no-funcional, ajeno a la productividad y a la exaltación de las virtudes familiares. Un cuerpo de la pérdida que raya en lo informe en ocasiones y que se complace en rozar las pulsiones de la muerte que la conducta humana desarrolla en su discurrir cotidiano.

Los artistas

Antonin Artaud (1898-1948) tuvo una vida difícil, marcada por el sufrimiento y la incomprensión. Internado durante nueve años en distintos sanatorios psiquiátricos, realizó una obra literaria y artística en constante reflexión sobre la disolución del yo y el desdoblamiento y la fractura del cuerpo. En el dibujo titulado "Couti l'anatomie" podemos ver los fragmentos de los que pudo ser o será su cuerpo. Con un trazo fuerte, nervioso, desprovisto de seguridad, acentuado por la presión del lápiz, Artaud trabaja agrediendo el soporte, rompiéndolo, para mostrar la tensión, la angustia y el malestar que invadía su existencia.

Hans Bellmer (1902-1975) obsesionado por la figura de un padre autoritario, y marcado por una serie de acontecimientos trágicos en su vida privada, refleja en sus obras un mundo imaginario en el que se dan cita el erotismo, el sadismo y la representación de una sexualidad problemática y llevada al límite. El cuerpo femenino es tratado por Bellmer de una manera brutal y violenta, como podemos ver en las fotos que realizó de sus muñecas y de su compañera Unica Zürn. En su grabado "Rose ou verte la nuit" su interés se centra en la composición matérica del ser humano, en la curiosidad por descubrir su interior.

En las fotografías de Jacques-André Boiffard (1903-1961) el cuerpo se nos presenta desde otro punto de vista, privilegiando ciertos órganos, mostrándolos en primer plano como tema central de la composición, de tal manera que transmiten la pérdida y la dispersión del cuerpo. Boiffard realizó también una serie de fotografías con imágenes sadomasoquistas en las que aparece una mujer con máscara de cuero. En 1935, Boiffard abandona la actividad fotográfica para dedicarse a la medicina.

La obra de Jean Fautrier (1898-1964) constituye otro ejemplo de la representación extrema del cuerpo. La experiencia vivida durante la ocupación nazi, en la que presenció escenas de humillación y crueldad en los cuerpos de los prisioneros, le llevó a realizar una obra escultórica representando cabezas anónimas, en las que los rostros van desapareciendo poco a poco, perdiendo sus atributos, desgarrándose, convirtiéndose en bultos informes, como se puede ver en "Otage" y en la serie de pinturas que realizará con el mismo nombre, en ls que unas formas amorfas e indeterminadas resumen las cabezas iniciales.

André Malraux , escritor y político francés, describió esta obra de Fautrier como una encarnación del dolor contemporáneo, como una metáfora de la violencia ejercida sobre los cuerpos de tantas víctimas de la guerra.

Alberto Giacometti (1901-1966) después de realizar una obra que se ha relacionado con el surrealismo y en la que aparecen formas orgánicas de fuertes connotaciones sexuales, como por ejemplo "Objet désagréable à jeter", encuentra una manera muy personal de representar la figura humana. Sus personajes, cabezas, bustos, de aspecto filiforme son el resultado de la búsqueda de una realidad casi inalcanzable, motivo de preocupación constante en toda su obra.

Influenciado por Georges Bataille, Eli Lotar (1905-1969) centra su interés en el aspecto animal del ser humano. Las fotografías que realizó en el matadero de La villette de París presentan, con una frialdad objetiva, el tema de la descomposición y desmembramiento del cuerpo. El animal nos es presentado como víctima de un sacrificio, de un acto cruel y sádico que le lleva a la muerte.

Las experiencias vividas durante la guerra por André Masson (1896-1987) marcaron profundamente su trayectoria artística. La guerra, la destrucción, la muerte, las escenas mitológicas, son algunosd e los temas que trata en su obra. En todos ellos se percibe una violencia brutal con un marcado carácter sexual, ejemplo claro de los roles sexuales en la representación extrema del cuerpo.

André Masson colaboró asiduamente con Georges Bataille en las ilustraciones de muchos de sus escritos.

Paralelamente a una obra escrita que pretende expresar el mundo interior, la obra plástica de Henri Michaux (1899-1894) constituye un buen ejemplo del progresivo desvanecimiento de la materia. La cabeza se convertirá en el tema principal de este artista. Sus personajes, rara vez representados de cuerpo entero, son testigos de una búsqueda del sujeto que rehúsa constituirse. Son formas evanescentes, fantasmagóricas, que surgen de las manchas coloreadas de la pintura. A la intencionalidad de crear estas figuras se añade la utilización de la acuarela y del gouache que le sirven en cierta manera para desdibujar los rasgos y dar un caráctr propenso a lo abstracto a sus composiciones.

Germaine Richier (1940-1959) la única mujer de la exposición, ya en los años 40 recurrió a técnicas y a materiales que hasta entonces habían sido patrimonio de los hombres: uso del bronce, grandes formatos con formas masivas, brutales,... para crear una escultura en la que, partiendo siempre de un modelo inicial, sus personajes adquieren un aspecto desgarrado, como si la materia se hubiera erosionado. Son criaturas híbridas, mezcla de humano y de animal, que a veces tienden hilos tensados a modo de telas de araña en un prolongamiento de la obra.

Muchas de sus obras muestran su concepción sobre el movimiento: no quiere reproducirlo sino que intenta que el espectador piense en él. Por ejemplo, en "La mante" o en "La grande sauterelle" los personajes están en actitud de reposo, pero hay partes del cuerpo que indican que un movimiento puede producirse en cualquier momento.

Su obra se presenta a la vez inacabada y definitiva, como representante de una zona intermediaria entre la vida naciente y la catástrofe.

Otro artista que vivió y sufrió las consecuencias de la guerra y de la ocupación alemana fue Wols (1913-1951) . Todos estos acontecimientos confirmaron en él una visión pesimista de la vida que se traduce en una obra pictórica y fotográfica en la confluencia entre el expresionismo y el surrealismo.

En sus fotografías, como dice Juan Vicente Aliaga, cultiva la estética del desecho, se interesa por lo innoble: cuerpos de animales muertos, aguas estancadas y residuales, restos orgánicos, etc., a los que añade elementos diversos para crear sus composiciones.

Su obra pictórica, entre la figuración y la abstracción, nos muestra un mundo onírico en el que las formas orgánicas flotan en espacios vagos e inciertos.

Referencias

Bataille, Georges: Escritor francés que consideraba la escritura como un medio de provocación y de violencia y que ejerció una influencia importante en muchos artistas del periodo que nos concierne. En constante enfrentamiento con las ideas de André Breton, forma parte de los excluidos del grupo surrealista en 1929 y participa con ellos en la redacción del panfleto antibretoniano: "Un cadáver". Sus obras presentan una interpretación de la sociedad, de la historia, de la muerte, de la sexualidad, de la religión, etc., que sobrepasan los límites de lo prohibido, rechazando radicalmente toda norma moral, religiosa o mística. Muchos de sus escritos fueron ilustrados por André Masson.

Existencialismo: Doctrina filosófica contemporánea que afirma la primacía de la existencia en cuanto a la esencia, dejando al ser humano la libertad y la responsabilidad de elegirse. Su máximo representante en Francia es Jean Paul Sartre, que expone sus teorías en su obra "El ser y la nada" y en un importante conjunto de ensayos y obras literarias.

Expresionismo: Movimiento artístico que surge en Europa, a finales del siglo XIX, como reacción contra el Impresionismo. Niega la primacía del objeto como fuente de inspiración imitativa pura y propugna la intensidad de la expresión sincera aun a costa del equilibrio formal. E. Munch, E.L. Kirchner, E. Nolde, P. Klee y O. Kokoschka son algunos de sus representantes. A mediados del siglo, en América, surge el Expresionismo abstracto, agrupando una serie de artistas que expresan a través del gesto o del color, poniendo de relieve el acto físico de pintar. J. Pollock, W. de Kooning, R. Motherwell, F. Kline son algunos de sus representantes.

Freud, Sigmund: Neurólogo y psiquiatra austríaco fundador del psicoanálisis, método basado en la libre asociación de ideas, imágenes y recuerdos. La práctica del análisis, el estudio de las perversiones sexuales (en particular el sadismo y el masoquismo), el descubrimiento del narcisismo le llevaron a rehacer y corregir su primera teoría de las pulsiones y del aparato psíquico.

Surrealismo: Movimiento literario y artístico fundado por André Breton en 1924. Perseguía la liberación de la mente inconsciente y de la imaginación y la libertad del artista en relación a la racionalidad. Reconstruía el mundo de los sueños y produjo obras de pura fantasía y alucinación, y de carácter grotesco.